11 DE SEPTIEMBRE DERROCAMIENTO DEL SALVADOR ALLENDE

Para muchos Salvador Allende fue considerado el primer presidente marxista en llegar al poder mediante el voto popular y por tratar de establecer un camino no violento hacia un Estado socialista. Pero su política era organizar a los trabajadores para que haya un acuerdo con la burguesía nacional para que renuncien a sus propiedades y sus privilegios, con un programa de limitadas reformas sociales dentro del capitalismo, Donde el Estado maneje los recursos económicos estratégicos y fomente el desarrollo de un capitalismo nacional.                                                           La política de Allende no era suficiente para que los trabajadores luchen por su independencia política en el camino de la toma del poder, aunque sí llegaron a tocar ciertos intereses para que no pudiera finalizar su mandato. El 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet lideró un golpe de Estado financiado por la CIA.                                  La intervención extranjera en Chile se enmarca en un contexto mundial en que Estados Unidos consideraba como prioritario impedir el avance del marxismo y el socialismo en América Latina e influir directamente en sus economías.

La CIA lanzó una campaña masiva de operaciones encubiertas, primero para impedir que Allende asumiera el gobierno a través del “Plan Korry” (su nombre derivaba del apellido del embajador norteamericano en Chile). Éste preveía la entrega de fondos a las fuerzas contrarias a Allende, y cuando eso fracasó, para eliminar su gobierno. “Nuestra principal preocupación en Chile es la posibilidad de que Allende se consolide, y que su imagen ante el mundo sea su éxito”, dijo Nixon ante su Consejo de Seguridad Nacional el 6 de noviembre de 1970, dos días después de que Allende iniciara su gobierno.
A la gestión Allende se la caracterizó por abanderar proyectos como:                         1. Nacionalización de la minería del cobre y la banca: El cobre ha sido siempre un producto esencial de la economía chilena. En los años ‘70, el cobre representaba tres cuartas partes de todas las exportaciones del país. Cuando Allende llega al poder, el Estado posee el 51% de las principales minas de cobre. El resto pertenece a compañías estadounidenses, en particular Anaconda Copper Company, controlada por las poderosas familias Rothchild y Rockefeller.

2. Reforma agraria: La mayor parte del terreno cultivable de Chile eran latifundios en manos de un puñado de familias. El gobierno de Allende promulgó una reforma agraria que prohibía la posesión de más de 80 hectáreas por persona. En 18 meses todos los latifundios desaparecieron. Además, los campesinos, a través de organizaciones cooperativistas, reemplazarían a los representantes de los latifundistas en todos los organismos del Estado. También se instauró una asistencia técnica gratuita al campesinado y se establecieron planes de crédito para las nuevas cooperativas.
3. Reformas sanitarias, educativas y sociales: Durante sus 3 años de gobierno, Allende promulgó además una serie de reformas en el ámbito sanitario, educativo y social: Universidad gratuita. El número de estudiantes universitarios creció un 89% entre 1970 y 1973. Para muchas familias humildes era la primera vez que sus hijos podían acceder a estudios superiores. Sistema de becas para los niños de descendencia indígena (fundamentalmente mapuches) que habían sido discriminados durante décadas. El “Programa de Suplementos Alimenticios” fue extendido a todos los niños en escuelas primarias y a todas las mujeres embarazadas. Aumento de las pensiones mínimas al doble de la inflación. Instauración de un sistema de centros de salud en barrios obreros con al menos un centro de salud por cada 40.000 habitantes.
La reacción del gobierno de EEUU ante estos proyectos es inmediata. Ordenó derrocar a Allende mediante el Proyecto FUBELT, más conocido como Track II. Una serie de documentos desclasificados de la Casa Blanca publicados en 2009 revelaron que Nixon, durante su gestión, ofreció dinero y ayuda al dictador brasileño Emilio Garrastazu Médici para influir a las fuerzas armadas chilenas con el fin de derrocar a Allende. De acuerdo con papeles oficiales secretos divulgados por la organización no gubernamental National Secret Archives, Nixon le preguntó a Médici, en un encuentro en la Casa Blanca el 9 de diciembre de 1971, si los militares chilenos eran capaces de derribar a Allende, a lo cual Médici le respondió que sí y dejó claro que Brasil estaba trabajando con ese objetivo.
El pueblo llegó hasta la Plaza de la Constitución a exigir el cierre del congreso y profundizar la revolución. Pero a pesar de las presiones por parte de los trabajadores que reclamaban elementos para defenderse ante otros posibles golpes de Estado, Allende se negó a armarlos e impulso requisas en las fábricas para desarmarlos.
Tras una reunión de ministros y discusiones entre los partidos de la Unidad Popular se decidió hacer modificaciones en la cúpula militar. El 23 de agosto el general Prats deja su cargo en el ejército dejando a Pinochet en su lugar.
En la madrugada del 11 de septiembre de 1973 el mismo general Pinochet lideró el golpe de Estado, las Fuerzas Armadas tomaron la ciudad. Se le comunicó a Allende por teléfono que la infantería de marina estaba en las calles y había comenzado a tomar posiciones de combate. Allende, que se encontraba en su residencia de Tomás Moro, pidió comunicarse con Pinochet y a Leigh, pero al ser imposible, se dirigió armado y con un grupo de amigos al palacio de La Moneda.
Pinochet llegó al Comando de Telecomunicaciones. Se organizaron las redes de comunicaciones con las demás ramas de las Fuerzas Armadas, especialmente con Leigh, que se encontraba en la Academia de Guerra Aérea, y con Patricio Carvajal, que sería el coordinador del golpe. La Cadena Democrática, formada por las radios Minería y Agricultura, emitió la primera proclama militar, Allende debía hacer entrega inmediata de su cargo a la Junta de Gobierno, integrada por los jefes supremos de las Fuerzas Armadas: Pinochet, Leigh, Merino y Mendoza.
Tras el fin del gobierno de Salvador Allende sobrevino una dictadura militar encabezada por el general Augusto Pinochet, que duraría dieciséis años y medio. Chile se transformaría en una especie “de prueba piloto” del sistema neoliberal liderado por Richard Nixon desde los EEUU y Margaret Thatcher desde Gran Bretaña.
Durante este período, fueron cometidas sistemáticas violaciones a los derechos humanos, se limitó la libertad de expresión, se suprimieron los partidos políticos y fue disuelto el Congreso Nacional. El Estadio Nacional, en Santiago de Chile, se convirtió en el mayor campo de detención, cerca de 30.000 partidarios de la Unidad Popular fueron hechos prisioneros, torturados y muchos asesinados, entre ellos el cantautor Víctor Jara.
En 1992 se descubren en Paraguay los documentos secretos de la policía política paraguaya. Esos documentos, llamados “los archivos del terror”, revelaron el Plan Cóndor, armado en la década del ‘70 por los servicios de seguridad de los regímenes militares del Cono Sur (Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia) para acabar con los opositores a sus dictaduras.


        

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s