Fusilamiento de Martiniano Chilavert

Casi al finalizar la batalla de Caseros, los únicos federales que mantenían su posición a toda costa, eran los infantes Pedro Díaz y la artillería del Cnl. Martiniano Chilavert. Escondidos tras nubes de humo negro, disparaban con todo lo que tenían. Al acabárseles las balas y la metralla, cargaron piedras y cascotes del palomar que se caía apedazos. Cuando los cañones se pusieron al rojo vivo, les arrojaron baldazos de agua. Y cuando faltó el agua, los soldados se turnaron para orinar sobre las moles humeantes. La infantería seguía repeliendo el ataque, pero paso a paso las fuerzas de Urquiza iban concentrándose sobre estos valientes, haciendo imposible toda resistencia. Sin municiones ni esperanzas, los artilleros comenzaron a huir a medida que los infantes de Díaz retrocedían.

Una polvareda indicaba el retorno de Lamadrid, que en el fragor de la carga se había desviado como una legua de su blanco. Ahora volvía al campo de batalla cuando poco podía hacer. Chilavert continuó disparando hasta que no tuvo absolutamente nada más que arrojarle al enemigo. “Mierda” dijo el coronel. “Una y mil veces mierda”.

Con la última bala que le quedaba, apuntó personalmente hacia los imperiales que avanzaban sobre su posición.

Solo, sin hombres, ni balas, ni ganas de seguir peleando, el coronel Chilavert volvió a colocarse la guerrera azul con vivos rojos, sobre su camisa negra de humo y sudor. Despidió al sargento Aguilar y encendió un cigarrillo con la brasa de los fogones.Despidió al sargento Aguilar y encendió un cigarrillo con la brasa de los fogones.

El coronel se sentó a esperar la muerte que se avecinaba, cuando de pronto el capitán Alamán se acercó apuntándole con su revolver: “Ríndase oficial. Usted es mi prisionero”.Usted es mi prisionero”.Usted es mi prisionero”.

El capitán no tenía la menor idea de con quien estaba hablando. Chilavert se puso de pie con infinito cansancio. Chilavert se puso de pie con infinito cansancio. Sacó su pistola del cinto y le dijo al capitán con su voz de cañones, mientras le apuntaba: “Si me toca, señor oficial, le levanto la tapa de los sesos, pues yo lo que busco es a un oficial superior para entregar mis armas”.Chilavert se puso de pie con infinito cansancio. Sacó su pistola del cinto y le dijo al capitán con su voz de cañones, mientras le apuntaba: “Si me toca, señor oficial, le levanto la tapa de los sesos, pues yo lo que busco es a un oficial superior para entregar mis armas”.

Alamán, intimado por la firmeza de la actitud, mandó a buscar al coronel Virasoro. Sin soltar el arma, Chilavert se quedó en silencio pitando su cigarro. Cientos de soldados se acercaron para ver el espectáculo. El prisionero amenazaba al oficial que lo intimaba a rendirse. Mudos esperaron el desenlace. Cientos de soldados se acercaron para ver el espectáculo. El prisionero amenazaba al oficial que lo intimaba a rendirse. Mudos esperaron el desenlace. A poco llegó Virasoro, deteniendo su overo a poca distancia de Chilavert.Cientos de soldados se acercaron para ver el espectáculo. El prisionero amenazaba al oficial que lo intimaba a rendirse. Mudos esperaron el desenlace. A poco llegó Virasoro, deteniendo su overo a poca distancia de Chilavert.

-Aquí estoy, coronel –anunció sin apearse del caballo-. Soy el coronel Virasoro.Soy el coronel Virasoro.Soy el coronel Virasoro.

Chilavert se acercó y le extendió su pistola y su sable: – Señor coronel, aquí me tiene a su disposición. Le aclaro que no puedo caminar. Si me quita el caballo, prefiero que use esa arma para pegarme cuatro tiros acá mismo.Le aclaro que no puedo caminar. Si me quita el caballo, prefiero que use esa arma para pegarme cuatro tiros acá mismo.Si me quita el caballo, prefiero que use esa arma para pegarme cuatro tiros acá mismo.

No tema usted, coronel Chilavert.

-¿Cómo sabe mi nombre? –dijo asombrado.

-Quién no conoce su fama, coronel….

Chilavert le devolvió una ligera reverencia. Venciendo el dolor, montó a un caballo que le acercaron.

-Ahora lléveme con su general, coronel.

-A la orden –dijo Virasoro, marcando el camino hacia Palermo.

El coronel Martiniano Chilavert fue conducido a Palermo, donde Urquiza había organizado su Estado mayor y el gobierno provisorio de la ciudad. Permaneció sentado sobre uno de los bancos del jardín. Aunque Virasoro había dado la orden de permitirle montar a caballo, Chilavert debió caminar las últimas cuadras hasta Palermo, entre dolores brutales y el cansancio. Mientras se recuperaba, veía como oficiales y edecanes entraban y salían de las habitaciones, llevando y trayendo muebles. Entre ellos le llamó la atención un hombre de unos cuarenta y cinco, quizás cincuenta años, pelado y con bigote unitario, vestido con un uniforme exuberante, a la moda del ejército francés. Chilavert, que había pasado casi toda su vida entre los ejércitos nacionales, no conocía, ni había escuchado hablar de semejante personaje. Curioso, detuvo a uno de los oficiales que lo había apresado.Aunque Virasoro había dado la orden de permitirle montar a caballo, Chilavert debió caminar las últimas cuadras hasta Palermo, entre dolores brutales y el cansancio. Mientras se recuperaba, veía como oficiales y edecanes entraban y salían de las habitaciones, llevando y trayendo muebles. Entre ellos le llamó la atención un hombre de unos cuarenta y cinco, quizás cincuenta años, pelado y con bigote unitario, vestido con un uniforme exuberante, a la moda del ejército francés. Chilavert, que había pasado casi toda su vida entre los ejércitos nacionales, no conocía, ni había escuchado hablar de semejante personaje. Curioso, detuvo a uno de los oficiales que lo había apresado.Mientras se recuperaba, veía como oficiales y edecanes entraban y salían de las habitaciones, llevando y trayendo muebles. Entre ellos le llamó la atención un hombre de unos cuarenta y cinco, quizás cincuenta años, pelado y con bigote unitario, vestido con un uniforme exuberante, a la moda del ejército francés. Chilavert, que había pasado casi toda su vida entre los ejércitos nacionales, no conocía, ni había escuchado hablar de semejante personaje. Curioso, detuvo a uno de los oficiales que lo había apresado.

– Perdóneme la pregunta, pero podría usted decirme quien es ése de quepis azul.

-¿Cuál? –preguntó el oficial.

-Ese de uniforme azul con galones…. Ese con plumas de general.

-Ah, ése….. El de las plumas. Es el boletinero del ejército.

-¿Hasta tienen boletinero? –se asombró Chilavert, ya que en cuarenta años de guerra, pocas veces había servido en ejército alguno que contara con semejante lujo.

-Si es uno de los nuevos amigos del general. Creo que se llama Sarmiento, Domingo Sarmiento, y me parece que anda medio chiflado.

El nombre le sonaba a Chilavert. Era uno de esos unitarios que, desde Chile, descargaban su pluma contra el régimen de Rosas. Vaya forma de conocerlo.

El coronel anduvo por horas sentado, esperando. Pensaba en su esposa, en su hijo. Pensaba en el día en que lo conoció a San Martín. Pensaba en su padre. En las batallas que ganó y en las que perdió. Pensaba en Lavalle y en Oribe, en Rivera y en Paz. En esas horas más de una vez tuvo ocasión de escaparse. El desorden era absoluto. Pero no quiso. Aceptaba su condición mansamente.Pensaba en el día en que lo conoció a San Martín. Pensaba en su padre. En las batallas que ganó y en las que perdió. Pensaba en Lavalle y en Oribe, en Rivera y en Paz. En esas horas más de una vez tuvo ocasión de escaparse. El desorden era absoluto. Pero no quiso. Aceptaba su condición mansamente.En las batallas que ganó y en las que perdió. Pensaba en Lavalle y en Oribe, en Rivera y en Paz. En esas horas más de una vez tuvo ocasión de escaparse. El desorden era absoluto. Pero no quiso. Aceptaba su condición mansamente.

Como oficial y caballero, él era un prisionero de guerra que no iba a aprovecharse de las ventajas que el enemigo le daba. Una cosa era una batalla. Otra era asumir su papel de oficial prisionero. El mismo se había entregado y no iba a faltar a su palabra. Así permaneció hasta que una voz sonó a sus espaldas. Un soldado con pechera blanca sobre su blusa punzó estaba parado a su lado.Un soldado con pechera blanca sobre su blusa punzó estaba parado a su lado.El mismo se había entregado y no iba a faltar a su palabra. Así permaneció hasta que una voz sonó a sus espaldas. Un soldado con pechera blanca sobre su blusa punzó estaba parado a su lado.Un soldado con pechera blanca sobre su blusa punzó estaba parado a su lado.

-Usted es el coronel Chilavert?

-Para servirle – Contestó

-El general Urquiza desea hablarle.

-Y yo también quiero hablar con su general –se levantó. Vamos pues.Vamos pues.Vamos pues.

En el camino Chilavert se abrochó la guerrera y pasó sus manos por el cabello desordenado. De poco sirvió, pero tampoco era cuestión de presentarse ante Urquiza como un reo, aunque lo fuera. Llegaron hasta la habitación que le había servido de escritorio a Rosas. Recordó sus paredes, los muebles espartanos, la lámpara de aceite, los pocos libros dispersos en la biblioteca. El soldado golpeó la puerta. Una voz grave ordenó que pasara. Chilavert entró solo al cuarto. Allí estaba el generalísimo Justo José de Urquiza, Comandante en Jefe del Ejército Grande, gobernador de Entre Ríos y nuevo amo de la Confederación, la República, la dictadura o el orden que él quisiese imponer para manejar los asuntos de la Argentina por los próximos años.De poco sirvió, pero tampoco era cuestión de presentarse ante Urquiza como un reo, aunque lo fuera. Llegaron hasta la habitación que le había servido de escritorio a Rosas. Recordó sus paredes, los muebles espartanos, la lámpara de aceite, los pocos libros dispersos en la biblioteca. El soldado golpeó la puerta. Una voz grave ordenó que pasara. Chilavert entró solo al cuarto. Allí estaba el generalísimo Justo José de Urquiza, Comandante en Jefe del Ejército Grande, gobernador de Entre Ríos y nuevo amo de la Confederación, la República, la dictadura o el orden que él quisiese imponer para manejar los asuntos de la Argentina por los próximos años.De poco sirvió, pero tampoco era cuestión de presentarse ante Urquiza como un reo, aunque lo fuera. Llegaron hasta la habitación que le había servido de escritorio a Rosas. Recordó sus paredes, los muebles espartanos, la lámpara de aceite, los pocos libros dispersos en la biblioteca. El soldado golpeó la puerta. Una voz grave ordenó que pasara. Chilavert entró solo al cuarto. Allí estaba el generalísimo Justo José de Urquiza, Comandante en Jefe del Ejército Grande, gobernador de Entre Ríos y nuevo amo de la Confederación, la República, la dictadura o el orden que él quisiese imponer para manejar los asuntos de la Argentina por los próximos años.De poco sirvió, pero tampoco era cuestión de presentarse ante Urquiza como un reo, aunque lo fuera. Llegaron hasta la habitación que le había servido de escritorio a Rosas. Recordó sus paredes, los muebles espartanos, la lámpara de aceite, los pocos libros dispersos en la biblioteca. El soldado golpeó la puerta. Una voz grave ordenó que pasara. Chilavert entró solo al cuarto. Allí estaba el generalísimo Justo José de Urquiza, Comandante en Jefe del Ejército Grande, gobernador de Entre Ríos y nuevo amo de la Confederación, la República, la dictadura o el orden que él quisiese imponer para manejar los asuntos de la Argentina por los próximos años.De poco sirvió, pero tampoco era cuestión de presentarse ante Urquiza como un reo, aunque lo fuera. Llegaron hasta la habitación que le había servido de escritorio a Rosas. Recordó sus paredes, los muebles espartanos, la lámpara de aceite, los pocos libros dispersos en la biblioteca. El soldado golpeó la puerta. Una voz grave ordenó que pasara. Chilavert entró solo al cuarto. Allí estaba el generalísimo Justo José de Urquiza, Comandante en Jefe del Ejército Grande, gobernador de Entre Ríos y nuevo amo de la Confederación, la República, la dictadura o el orden que él quisiese imponer para manejar los asuntos de la Argentina por los próximos años.

No era alto, aunque sí de aspecto vigoroso, algo entrado en carnes. Tras esos ojos castaños se adivinaba al demonio, evasivo, sensual. Al entrar Chilavert, se puso de pie tras un escritorio lleno de papeles y carpetas en desorden.Tras esos ojos castaños se adivinaba al demonio, evasivo, sensual. Al entrar Chilavert, se puso de pie tras un escritorio lleno de papeles y carpetas en desorden.Tras esos ojos castaños se adivinaba al demonio, evasivo, sensual. Al entrar Chilavert, se puso de pie tras un escritorio lleno de papeles y carpetas en desorden.

-Pase usted, coronel Chilavert. Tome asiento –dijo Urquiza en tono amable, señalando una silla.Tome asiento –dijo Urquiza en tono amable, señalando una silla.Tome asiento –dijo Urquiza en tono amable, señalando una silla.

-Estoy bien así, general –contestó Chilavert, manteniéndose de pie.

-Por fin nos conocemos, coronel. Me han hablado mucho de usted –dijo Urquiza con un dejo de ironía, mientras encendía un puro.

-Supongo lo que sus nuevos amigos le habrán dicho de mi.

-Cosas buenas y cosas malas coronel. Pero lo importante del caso es que usted se equivocó de tiempo y lugar…Pero lo importante del caso es que usted se equivocó de tiempo y lugar…Pero lo importante del caso es que usted se equivocó de tiempo y lugar…

-No hace mucho, ambos estábamos del mismo lado, general.

-La diferencia, coronel, es que no ha sabido adaptarse a estos tiempos que corren. Sabe bien usted, que de persistir con la política de Rosas, el país seguiría en este desorden, en estas miserias sujetas a la voluntad del hombre fuerte de turno. Sin constitución, coronel, jamás podremos organizarnos…Sabe bien usted, que de persistir con la política de Rosas, el país seguiría en este desorden, en estas miserias sujetas a la voluntad del hombre fuerte de turno. Sin constitución, coronel, jamás podremos organizarnos…Sabe bien usted, que de persistir con la política de Rosas, el país seguiría en este desorden, en estas miserias sujetas a la voluntad del hombre fuerte de turno. Sin constitución, coronel, jamás podremos organizarnos…

-Eso no le da derecho a que un ejército extranjero invada nuestro país –dijo Chilavert desafiante-. La constitución nos la podemos dar nosotros, sin esos brasileros esclavistas que tanto dinero le han prestado.La constitución nos la podemos dar nosotros, sin esos brasileros esclavistas que tanto dinero le han prestado.La constitución nos la podemos dar nosotros, sin esos brasileros esclavistas que tanto dinero le han prestado.

-Y usted. ¿quién es para decirme qué es bueno o malo para este país? –contestó Urquiza poniéndose de pie.

-Un soldado que lleva cuarenta años peleando por su país y que de ninguna manera aceptará que fuerza extranjera alguna pise ésta, mi patria, aunque traigan constitución, emperador y todo el oro del mundo… Mil veces he de morir, antes de sufrir el oprobio de vender mi patria –Chilavert gritó estas últimas palabras.

Urquiza se sentó nuevamente. Hacía calor en la habitación. Hacía calor en la habitación. Hacía calor en la habitación. Las ventanas abiertas no alcanzaban a atenuar la pesadez del clima. Menos aún este coronel insolente y testarudo. Por un instante miró al coronel Martiniano Chilavert de pie, desafiante aun en la desgracia. Indomable, irreductible, así se lo habían descrito. No tenía ni ganas ni tiempo para discutir con este hombre. Llamó al soldado que esperaba afuera.

-Soldado, acompañe al coronel –y mirándolo le dijo con voz cansada: -Vaya usted, nomás, coronel.

Chilavert giró sobre sus talones y marcando el paso salió de la habitación.

Urquiza se quedó pensando por unos minutos. “Mil veces he de morir. Mil veces…”. Llamó a uno de sus edecanes. Le iba a dar el gusto al coronel. “Al coronel Chilavert me lo fusilan por la espalda, como a un traidor”.“Mil veces he de morir. Mil veces…”. Llamó a uno de sus edecanes. Le iba a dar el gusto al coronel. “Al coronel Chilavert me lo fusilan por la espalda, como a un traidor”.“Mil veces he de morir. Mil veces…”. Llamó a uno de sus edecanes. Le iba a dar el gusto al coronel. “Al coronel Chilavert me lo fusilan por la espalda, como a un traidor”.Llamó a uno de sus edecanes. Le iba a dar el gusto al coronel. “Al coronel Chilavert me lo fusilan por la espalda, como a un traidor”.

Una sensación de paz invadió el espíritu del coronel, mientras era escoltado por el soldado, desandando los senderos de Palermo. Nuevamente lo dejaron en el jardín. Nuevamente lo dejaron en el jardín. Ahora el soldado se quedó cerca. A poco de estar allí, pensando en todo lo que hubiese querido decirle a Urquiza sobre sus socios y alcahuetes, se le acercó un oficial, alto y delgado, con la casaca azul cerrada hasta el cuello a pesar del calor que no cedía.Nuevamente lo dejaron en el jardín. Ahora el soldado se quedó cerca. A poco de estar allí, pensando en todo lo que hubiese querido decirle a Urquiza sobre sus socios y alcahuetes, se le acercó un oficial, alto y delgado, con la casaca azul cerrada hasta el cuello a pesar del calor que no cedía.

-Coronel Chilavert, soy el mayor Modesto Rolón – dijo impostando la voz mientras hacía la venia. Chilavert no contestó- Debe acompañarme, coronel.Debe acompañarme, coronel.

Sin decir palabra lo siguió. El guardia caminaba tras ellos, a distancia prudencial. Caminaron los senderos del jardín que rodeaba la residencia de Palermo, hasta una de las casas donde se guardaban los elementos de labranza. Seis soldados lo esperaban. Fue entonces cuando Rolón, con tono desprovisto de toda emoción, le comunicó que el general Urquiza, comandante en Jefe del Ejército Grande, gobernador de la provincia de Entre Ríos y encargado de los destinos de la Confederación Argentina, lo condenaba a ser fusilado en forma sumaria. El coronel recibió con calma la noticia que de ninguna forma lo sorprendía. Pidió unos minutos para reconciliarse con el Señor. El guardia caminaba tras ellos, a distancia prudencial. Caminaron los senderos del jardín que rodeaba la residencia de Palermo, hasta una de las casas donde se guardaban los elementos de labranza. Seis soldados lo esperaban. Fue entonces cuando Rolón, con tono desprovisto de toda emoción, le comunicó que el general Urquiza, comandante en Jefe del Ejército Grande, gobernador de la provincia de Entre Ríos y encargado de los destinos de la Confederación Argentina, lo condenaba a ser fusilado en forma sumaria. El coronel recibió con calma la noticia que de ninguna forma lo sorprendía. Pidió unos minutos para reconciliarse con el Señor. El guardia caminaba tras ellos, a distancia prudencial. Caminaron los senderos del jardín que rodeaba la residencia de Palermo, hasta una de las casas donde se guardaban los elementos de labranza. Seis soldados lo esperaban. Fue entonces cuando Rolón, con tono desprovisto de toda emoción, le comunicó que el general Urquiza, comandante en Jefe del Ejército Grande, gobernador de la provincia de Entre Ríos y encargado de los destinos de la Confederación Argentina, lo condenaba a ser fusilado en forma sumaria. El coronel recibió con calma la noticia que de ninguna forma lo sorprendía. Pidió unos minutos para reconciliarse con el Señor. Seis soldados lo esperaban. Fue entonces cuando Rolón, con tono desprovisto de toda emoción, le comunicó que el general Urquiza, comandante en Jefe del Ejército Grande, gobernador de la provincia de Entre Ríos y encargado de los destinos de la Confederación Argentina, lo condenaba a ser fusilado en forma sumaria. El coronel recibió con calma la noticia que de ninguna forma lo sorprendía. Pidió unos minutos para reconciliarse con el Señor. Se apartó unos metros y lo escucharon rezar un padrenuestro en voz baja.

-Estoy pronto –dijo al fin.

Lo condujeron hasta el paredón.

Allí el coronel le entregó su reloj al mayor Rolón.

-Le pido un favor, mayor, entréguele este recuerdo a mi hijo que vive en la calle Victoria –El mayor asintió. El coronel Virasoro, que hasta ese momento había permanecido ajeno al trámite final, se acercó al pelotón. El coronel Virasoro, que hasta ese momento había permanecido ajeno al trámite final, se acercó al pelotón. Chilavert se sacó el tirador y lo arrojó al piso.El coronel Virasoro, que hasta ese momento había permanecido ajeno al trámite final, se acercó al pelotón. Chilavert se sacó el tirador y lo arrojó al piso.

-Esto es para ustedes –dijo, dirigiéndose a los soldados-, hay algo de dinero y unos cigarros. Repártanselos. Solo les pido que apunten al pecho.Solo les pido que apunten al pecho.

Sabía que era bueno congraciarse con los verdugos, hacen la muerte más rápida. Con resignada valentía se puso contra la pared. Fue entonces cuando el oficial encargado del pelotón, se acercó a Chilavert y le ofreció un pañuelo para vendarse los ojos. El coronel lo rechazó. Había visto tantas veces la muerte ajena que no le molestaba ver la propia. Casi en un susurro, el mayor Rolón le dijo:Con resignada valentía se puso contra la pared. Fue entonces cuando el oficial encargado del pelotón, se acercó a Chilavert y le ofreció un pañuelo para vendarse los ojos. El coronel lo rechazó. Había visto tantas veces la muerte ajena que no le molestaba ver la propia. Casi en un susurro, el mayor Rolón le dijo:Con resignada valentía se puso contra la pared. Fue entonces cuando el oficial encargado del pelotón, se acercó a Chilavert y le ofreció un pañuelo para vendarse los ojos. El coronel lo rechazó. Había visto tantas veces la muerte ajena que no le molestaba ver la propia. Casi en un susurro, el mayor Rolón le dijo:El coronel lo rechazó. Había visto tantas veces la muerte ajena que no le molestaba ver la propia. Casi en un susurro, el mayor Rolón le dijo:

-De espaldas, coronel.

Chilavert lo miró sin entender.

-De espaldas –repitió el oficial-. De espaldas, como un traidor.De espaldas, como un traidor.De espaldas, como un traidor.

Un golpe feroz dio en la cara de Rolón, que cayó unos metros más atrás.

-De espaldas, no. Como un traidor, no. –Se acercaron dos soldados para contenerlo. Sufrieron la misma suerte.Como un traidor, no. –Se acercaron dos soldados para contenerlo. Sufrieron la misma suerte.Como un traidor, no. –Se acercaron dos soldados para contenerlo. Sufrieron la misma suerte.

-Como un traidor no, como un traidor, jamás. –Se acercaron los otros soldados del pelotón para contenerlo. Como un puma herido enfrentó a todos. –Tiren acá –decía-. Tiren al pecho, al pecho, que yo no soy un traidor. Traidores son los que venden a esta patria. Tiren al pecho. –Un facón brilló entre los golpes y empujones-. Al pecho, al pecho. Traidores son los que se entregan a un imperio de esclavos por unas monedas. –El filo cayó sobre la espalda del coronel, que ni así dejó de gritar: “al pecho, tiren al pecho”, Otro filo dibujó su trayecto mortal contra el cuerpo del coronel. “Tiren acá”, y peleaba contra todos. Su camisa se tiño de sangre. Una y otra vez los facones y bayonetas se bañaron en esa sangre de valiente, que no dejaba de gritar, mientras se le iba la vida. “¡No soy traidor, no soy traidor!”. Un sable le abrió un tajo en la cabeza. Fue entonces cuando cayó al piso. Virasoro sacó el revolver y descargó sus balas sobre el hombre que todavía no se resignaba a ser fusilado como un traidor. En una convulsión final se señaló el pecho. Con un hilo de voz, murmuró por última vez “como un traidor, no”.–Se acercaron los otros soldados del pelotón para contenerlo. Como un puma herido enfrentó a todos. –Tiren acá –decía-. Tiren al pecho, al pecho, que yo no soy un traidor. Traidores son los que venden a esta patria. Tiren al pecho. –Un facón brilló entre los golpes y empujones-. Al pecho, al pecho. Traidores son los que se entregan a un imperio de esclavos por unas monedas. –El filo cayó sobre la espalda del coronel, que ni así dejó de gritar: “al pecho, tiren al pecho”, Otro filo dibujó su trayecto mortal contra el cuerpo del coronel. “Tiren acá”, y peleaba contra todos. Su camisa se tiño de sangre. Una y otra vez los facones y bayonetas se bañaron en esa sangre de valiente, que no dejaba de gritar, mientras se le iba la vida. “¡No soy traidor, no soy traidor!”. Un sable le abrió un tajo en la cabeza. Fue entonces cuando cayó al piso. Virasoro sacó el revolver y descargó sus balas sobre el hombre que todavía no se resignaba a ser fusilado como un traidor. En una convulsión final se señaló el pecho. Con un hilo de voz, murmuró por última vez “como un traidor, no”.–Se acercaron los otros soldados del pelotón para contenerlo. Como un puma herido enfrentó a todos. –Tiren acá –decía-. Tiren al pecho, al pecho, que yo no soy un traidor. Traidores son los que venden a esta patria. Tiren al pecho. –Un facón brilló entre los golpes y empujones-. Al pecho, al pecho. Traidores son los que se entregan a un imperio de esclavos por unas monedas. –El filo cayó sobre la espalda del coronel, que ni así dejó de gritar: “al pecho, tiren al pecho”, Otro filo dibujó su trayecto mortal contra el cuerpo del coronel. “Tiren acá”, y peleaba contra todos. Su camisa se tiño de sangre. Una y otra vez los facones y bayonetas se bañaron en esa sangre de valiente, que no dejaba de gritar, mientras se le iba la vida. “¡No soy traidor, no soy traidor!”. Un sable le abrió un tajo en la cabeza. Fue entonces cuando cayó al piso. Virasoro sacó el revolver y descargó sus balas sobre el hombre que todavía no se resignaba a ser fusilado como un traidor. En una convulsión final se señaló el pecho. Con un hilo de voz, murmuró por última vez “como un traidor, no”.“Tiren acá”, y peleaba contra todos. Su camisa se tiño de sangre. Una y otra vez los facones y bayonetas se bañaron en esa sangre de valiente, que no dejaba de gritar, mientras se le iba la vida. “¡No soy traidor, no soy traidor!”. Un sable le abrió un tajo en la cabeza. Fue entonces cuando cayó al piso. Virasoro sacó el revolver y descargó sus balas sobre el hombre que todavía no se resignaba a ser fusilado como un traidor. En una convulsión final se señaló el pecho. Con un hilo de voz, murmuró por última vez “como un traidor, no”.

Fuente

Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado

Omar López Mato – Caseros, las vísperas del fin – Pasión y muerte del coronel Martiniano Chilavert. Buenos Aires (2006).

Portal http://www.revisionistas.com.ar

FELIZ DÍA PARA TODOS LOS EMPLEADOS DE FARMACIA.

Compañeros/as, mas alla de lo simpático de esta placa , le recordamos lo que dice el Convenio Colectivo de Trabajo

ARTÍCULO 42 – FERIADOS NACIONALES Y CIERRES OBLIGATORIOS: Serán los establecidos de acuerdo al régimen Legal Nacional que los regule. 25 
A) Serán de cierre obligatorio los feriados o asuetos que dispongan las respectivas Autoridades competentes en cada localidad o provincia de las que se especifica en el artículo 3º del presente CCT. 

B) DIA DEL TRABAJADOR DE FARMACIA: el día veintidós (22) de diciembre de cada año será considerado como feriado nacional, siendo de aplicación la Ley de Contrato de Trabajo a todos sus efectos. Todo esto sin perjuicio de las disposiciones más favorables a los trabajadores que fijen leyes o decretos provinciales. Los recargos por feriados nacionales se pagarán en aquellos casos en que la Farmacia se encuentre en turno obligatorio.

TAMBIÉN LE TRAEMOS ALGO DE HISTORIA DEL PORQUE DE ESTE DÍA

El 21 de diciembre de 1946, en el local de la calle Pasaje Catalina 72 de la ciudad de Córdoba, se reúnen un importante grupo de delegados de los distintos sindicatos de farmacias del país (Capital Federal, Rosario, Santa Fe, Mendoza, La Plata, Avellaneda y 4 de junio, Junín, Córdoba) en el Congreso de los Trabajadores de la Farmacia Argentina, con el fin de dar nacimiento a la Federación Argentina de Trabajadores de Farmacias y Afines (FATFA), cuya sede se establecerá en la Capital Federal.La declaración de principios, aprobada por aclamación, dice textualmente que “La Federación de Trabajadores de Farmacia y Afines declara: Que el actual régimen social, al sancionar cada día una más irritante injusticia con el asalariado, obliga al proletariado a buscar en la agremiación las fuerzas necesarias para una eficaz defensa de su subsistencia. Que la desproporción entre los valiosos servicios prestados por el gremio a la conservación pública y el bajo nivel de salarios existentes pone en evidencia la explotación que soportan los trabajadores en manos de la clase patronal. Que una vez más queda demostrado que al asalariado se lo tiene sometido a un sistema de vida que solo permite vivir para seguir sirviendo a la producción. Por ello, la FATFA llama a todos los empleados del gremio a organizarse sindicalmente para ampliar las conquistas obtenidas en las condiciones de trabajo y de vida, hasta dejar establecida una real y verdadera justicia social”.

ESTE 22 DE DICIEMBRE NO SOLO DEBE SERVIR PARA RECORDAR NUESTRO DIA  NI LOS ANTECEDENTES HISTORICOS QUE AQUÍ PONEMOS DE MANIFIESTO, SINO QUE EN ESTOS TIEMPOS DE CAMBIOS  QUE SE QUIEREN IMPONER POR SOBRE LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES  DEBEMOS REFLEXIONAR DE CUAL VA A SER NUESTRO PAPEL EN UNA SOCIEDAD QUE A VECES PARECE RESIGNADA A QUE LA SOMETAN,  NO DEBEMOS PERMITIR  QUE LA LUCHA DE NUESTROS PREDECESORES , SEA MALVERSADA POR CORPORACIONES ECONOMICAS  QUE  QUIEREN IMPONER SUS INTERESES POR SOBRE NUESTROS DERECHOS.

CUANDO ALCEMOS LAS COPAS EN ESTAS NAVIDADES , BRINDEMOS TAMBIEN POR EL COMPROMISO DE NO DEJARNOS AVASALLAR POR NADIE.

2001 NUNCA MÁS. 

Hace dieciseis años el país se sumergió en  violentos episodios callejeros que dejaron 39 muertos, estado de sitio y la peor crisis económica y social de la historia reciente del país. Hoy se cumplen 16 años del aquel día en que De la Rúa presentó su renuncia y abandonó la casa de Gobierno en helicóptero. “Renuncié porque la realidad me superaba”, admitió De la Rúa.

Los hechos

Argentina vivía el final del modelo de paridad cambiaria del peso con el dólar y de apertura sin freno de la economía, con una recesión que terminó en saqueos, muertos, la caída del Gobierno, 5 presidentes en 12 días de caos y la mayor moratoria de una deuda soberana de casi 100 mil millones de dólares.El ex mandatario afirmó que hubo una “conspiración interna del Partido Justicialista y un hostigamiento del Fondo Monetario Internacional” para la caída de su gobierno, aunque también responsabilizó a su partido, la Unión Cívica Radical (UCR).

 En 2001: cinco presidentes en 10 días

Hace 15 años, el sistema político atravesó por su peor crisis desde el retorno democrático. La dimisión el 20 de diciembre del radical Fernando de la Rúa abrió un período inédito en el que el país vio pasar cinco presidentes en apenas dos semanas.

Así, Ramón Puerta, senador por Misiones, había ocupado el primer lugar en la línea de sucesión, puesto vacante por la renuncia de Carlos ‘Chacho’ Álvarez a la vicepresidencia. Cuando Fernando de la Rúa renunció, empujado por saqueos y muertes, Puerta asumió y convocó a una Asamblea Legislativa para elegir al sucesor. El misionero fue presidente por tres días. Después llegó el turno de Adolfo Rodríguez Saá, votado por gracias a un acuerdo de los gobernadores peronistas. El interinato de ‘El Adolfo’ se caracterizó por la declaración de no pago de la deuda externa y por la conformación un gabinete que no llegó ni a calentar los sillones. Debía convocar a elecciones para el 3 de marzo de 2003. Pero Rodríguez Saá, gobernador de San Luis durante 18 años, quiso quedarse un tiempo más, ambición suficiente para que los caciques del peronismo le quitaran apoyo. Renunció por televisión desde San Luis.

Llegó entonces Eduardo Camaño,  duhaldista de fuste que ocupaba desde hacía tres semanas la presidencia de la Cámara de Diputados. Quedó como presidente de la Nación el 31 de diciembre, hasta la mañana siguiente. Armó un gabinete para unas horas y pasó la noche de Año Nuevo en la Rosada.

El 1º de enero, la Asamblea Legislativa eligió presidente a Eduardo Duhalde. Cuando asumió, barras peronistas se agredieron en los alrededores del Congreso. En aquel 2001, Argentina entraba en su cuarto año de recesión, con más de un tercio de su población sumida en la pobreza y altos niveles de desempleo.

Las horas mas trágicas en Diciembre de 2001:

Martes 18: Saqueos Numerosos barrios de Buenos Aires fueron epicentros de los saqueos, hubo incidentes en comercios y supermercados.

Miércoles 19: Se va CavalloLa renuncia de Domingo Cavallo y el estado de sitio son los hechos más sobresalientes de ese día. Hubo heridos y detenidos en los disturbios que se reprodujeron en el interior del país. En Buenos Aires, hubo un manifestante muerto.
Jueves 20: Huida en helicóptero La renuncia de Fernando De la Rúa conmocionó al país. Fue una jornada teñida por disturbios, fuerte represión y muerte. A las 19:30 de ese día se conoció que el entonces presidente del país abandonaba su cargo. Momentos después, partió en un helicóptero desde el helipuerto ubicado en el techo de la Casa Rosada. Los muertos totalizaron duran estos dos días en 39.

Viernes 21: Puerta PresidenteDe la Rúa derogó el estado de sitio. Y Ramón Puerta tuvo un día como presidente de la Nación. El día anterior se hacía cargo del poder ejecutivo, en ese entonces era presidente de la Cámara de Senadores, del partido opositor.

Domingo 23: Nuevo presidenteAsumía la presidencia Adolfo Rodríguez Saá también del partido opositor. Entre sus medidas estaba la suspensión del pago de la deuda externa, anuncio que fue hecho en el Congreso y acompañado por aplausos por parte de los presentes.

30 de diciembre : Renunciaba Rodríguez Saá, alegando falta de apoyo político. Ante la negativa de Puerta, el presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Camaño asumía el poder ejecutivo y también convocaba a una Asamblea Legislativa para nombrar un nuevo presidente.

El 2 de enero de 2002 Asumía Eduardo Duhalde, el candidato a presidente del partido de la oposición que había perdido ante De la Rúa en 1999. Anunció que serían devueltos los montos sustraídos a la población en la misma cantidad en que habían sido depositados, con la frase: “el que depositó dólares, recibirá dólares”, en la misma moneda en que estos habían sido efectuados, así garantizaba la paz social y el fin de la controvertida Convertibilidad.
OTRA VEZ DICIEMBRE 

Ahora una vez mas la sociedad se ve convulsionada por hechos de violencia que se sucedieron a partir de la votación de la ley previsional que para el gobierno es la panacea, y para algunos gobernadores le aseguran caja, sin embargo los mas destacados analistas económicos de cualquier color político y las propias asociaciones de jubilados, coinciden en que significara una perdida de casi un mes de jubilación en el transcurso del próximo año y significara una mejora para los que sobrevivan para el año 2020 .

Otra promesa de campaña que llevo a que muchos votaran a este presidente que dia a dia claramente gobierna para los sectores económicos concentrados y que muchos ya empezaron a manifestar su descontento. No  avalamos la violencia por si misma ,pero también es violencia imponer recetas económicas que perjudican a uno de los sectores mas desposeídos como son los compañeros jubilados .

Ahora seguramente envalentonados por esta situación querrán cercenar los derechos laborales con la complicidad de algunos ¿dirigentes gremiales?, ahí estaremos seguramente para no permitir este intento de atropello a los trabajadores argentinos.

SITFAR acompañara todos los reclamos que correspondan  a las necesidades de los sectores mas necesitados de nuestro país, donde la lucha y los reclamos sean validos ,ahí estaremos alzando nuestra voz en defensa de los derechos de los trabajadores.

SINDICALISMO DEL SIGLO XXI


El sindicato, la asociación de trabajadores, que por antonomasia ha vertebrado durante más de 100 años la historia del movimiento obrero está en crisis. El sindicalismo actual no es reconocido como algo “suyo” por la población trabajadora. Se ha tornado en maquinaria burocrática para conseguir privilegios y escapar de las condiciones de trabajo que impone en esta sociedad el capital. Su alianza con el capital y el Estado lo han convertido en una articulación más del cuerpo institucional encargado del control social. Y por si todo ello fuera poco, lo distintivo del sindicalismo actual es su corporativismo, la reducción de su actividad, de su afiliación y de su gestión. 

La acción sindical se reduce a conformar salarios a los efectos de tratar de mantener el poder adquisitivo , siendo muy pocos los gremios privados donde todavía son respetadas, las garantías sindicales y las condiciones laborales estipuladas en los Convenios Colectivos de Trabajo. Con estas prácticas, poco a poco se ha ido perdiendo el carácter de clase de las organizaciones sindicales, ya que la mayor parte de la clase trabajadora vive y labora soportando la ley de la “selva” donde impera el dominio del capital, que convierte a la precariedad en la energía principal de las relaciones de producción, de las relaciones sociales: paro, precariedad, trabajo negro, informal o no remunerado son las condiciones de vida de una clase obrera joven y feminizada que desprecia o ignora el sindicato que conocen, el sindicalismo de la segunda mitad del siglo XX que agoniza. 

Soportar la precariedad, manifestar ignorancia y desprecio hacia el sindicalismo institucional no significa sumisión debe servir para que entre todos los trabajadores generemos los dirigentes que nos merecemos, dirigentes que breguen por el bienestar de sus pares y participen en las discusiones de cual es el país que queremos con inclusión social hacia todos los sectores. Hoy tenemos nuevos desafíos, como la tecnología que quita puestos de trabajo , pero la tecnología por si sola no consume , entonces el  debemos  encontrar el equilibro entre el uso de la misma  y la mantencion del empleo . Nosotros ,SITFAR somos un sindicato joven que quiere volver a las fuentes , a estar al lado del compañero, beber lo bueno de  la historia sindical argentina  y embriagarnos de principios para llevarlos a la practica cotidiana.

Hay que volver la vista a la historia del movimiento obrero, la evolución del sindicalismo, la organización del trabajo y el control social, para contribuir a sentar las bases del sindicalismo alternativo. Esta es una modesta aportación.

Sueldo anual complementario (S.A.C.)

Ley 27073 – Modificación Ley de Contrato de Trabajo

CONTRATOS DE TRABAJOLey 27.073Ley 20.744. Modificación.Sancionada: Diciembre 10 de 2014Promulgada de Hecho: Enero 09 de 2015El Senado y Cámara de Diputadosde la Nación Argentinareunidos en Congreso, etc.sancionan con fuerza deLey:ARTÍCULO 1° — Modifícase el artículo 122 del Régimen de Contrato de Trabajo aprobado por la ley 20.744, (t.o. 1976) y sus modificatorias, el que queda redactado de la siguiente forma:‘Art. 122.- El sueldo anual complementario será abonado en dos (2) cuotas: la primera de ellas con vencimiento el 30 de junio y la segunda con vencimiento el 18 de diciembre de cada año.

El importe a abonar en cada semestre será liquidado sobre el cálculo del cincuenta por ciento (50%) de la mayor remuneración mensual devengada por todo concepto dentro de los dos (2) semestres que culminan en los meses de junio y diciembre de cada año.A fin de determinar la segunda cuota del sueldo anual complementario, el empleador debe estimar el salario correspondiente al mes de diciembre. Si dicha estimación no coincidiere con el salario efectivamente devengado, se procederá a recalcular la segunda cuota del sueldo anual complementario.La diferencia, que resultare entre la cuota devengada y la cuota abonada el 18 de diciembre se integrará al salario del mes de diciembre.’

SITFAR TE RECUERDA – VACACIONES

ARTÍCULO 151 (Requisitos para su goce – Comienzo de la licencia). El trabajador, para tener derecho cada año al beneficio establecido en el artículo 150 de esta ley, deberá haber prestado servicios durante la mitad, como mínimo, de los días hábiles comprendidos en el año calendario o aniversario respectivo. A este efecto se computarán como hábiles los días feriados en que el trabajador debiera normalmente prestar servicios.

La licencia comenzará en día lunes o el siguiente hábil si aquél fuese feriado.

Tratándose de trabajadores que presten servicios en días inhábiles, las vacaciones deberán comenzar al día siguiente a aquél en que el trabajador gozare del descanso semanal o el subsiguiente hábil si aquél fuese feriado.Para gozar de este beneficio no se requerirá antigüedad mínima en el empleo.

 ARTÍCULO 152 (Tiempo trabajado – Su cómputo). Se computarán como trabajados, los días en que el trabajador no preste servicios por gozar de una licencia legal o convencional, o por estar afectado por una enfermedad inculpable o por infortunio en el trabajo, o por otras causas no imputables al mismo.

 ARTÍCULO 153 (Falta de tiempo mínimo – Licencia proporcional). Cuando el trabajador no llegase a totalizar el tiempo mínimo de trabajo previsto en el artículo 151 de esta ley, gozará de un período de descanso anual, en proporción de un (1) día de descanso por cada veinte (20) días de trabajo efectivo, computable de acuerdo al artículo anterior.

En el caso de suspensión de las actividades normales del establecimiento por vacaciones por un período superior al tiempo de licencia que le corresponda al trabajador sin que éste sea ocupado por su empleador en otras tareas, se considerará que media una suspensión de hecho hasta que se reinicien las tareas habituales del establecimiento. Dicha suspensión de hecho quedará sujeta al cumplimiento de los requisitos previstos por los artículos 218 y siguientes, debiendo ser previamente admitida por la autoridad de aplicación la justa causa que se invoque. 

 ARTÍCULO 154 (Época de otorgamiento – Comunicación). El empleador deberá conceder el goce de vacaciones de cada año dentro del período comprendido entre el 1º de octubre y el 30 de abril del año siguiente. La fecha de iniciación de las vacaciones deberá ser comunicada por escrito, con una anticipación no menor de cuarenta y cinco (45)-en el caso de farmacia son 60 dias de anticipación– días al trabajador, ello sin perjuicio de que las convenciones colectivas puedan instituir sistemas distintos acordes con las modalidades de cada actividad.

 Cuando las vacaciones no se otorguen en forma simultánea a todos los trabajadores ocupados por el empleador en el establecimiento, lugar de trabajo, sección o sector donde se desempeñe, y las mismas se acuerden individualmente o por grupo, el empleador deberá proceder en forma tal para que a cada trabajador le corresponda el goce de éstas por lo menos en una temporada de verano cada tres períodos.

 ARTÍCULO 155 (Retribución). El trabajador percibirá retribución durante el período de vacaciones, la que se determinará de la siguiente manera:

a) Tratándose de trabajos remunerados con sueldo mensual, dividiendo por veinticinco (25) el importe del sueldo que perciba en el momento de su otorgamiento.

b) Si la remuneración se hubiere fijado por día o por hora, se abonará por cada día de vacación el importe que le hubiere correspondido percibir al trabajador en la jornada anterior a la fecha en que comience en el goce de las mismas, tomando a tal efecto la remuneración que deba abonarse conforme a las normas legales o convencionales o a lo pactado, si fuere mayor. Si la jornada habitual fuere superior a la de ocho (8) horas, se tomará como jornada la real, en tanto no exceda de nueve (9) horas. Cuando la jornada tomada en consideración sea, por razones circunstanciales, inferior a la habitual del trabajador la remuneración se calculará como si la misma coincidiera con la legal. Si el trabajador remunerado por día o por hora hubiere percibido además remuneraciones accesorias tales como por horas complementarias, se estará a lo que prevén los incisos siguientes.

La retribución correspondiente al período de vacaciones deberá ser satisfecha a la iniciación del mismo.

 

LICENCIA ANUAL ORDINARIA: El Trabajador gozará de un período continuado de descanso anual remunerado, por los siguientes plazos: a) de 17 (diecisiete) días corridos cuando la antigüedad en el empleo no exceda de 5 (cinco) años. b) de 26 (veintiséis) días corridos cuando siendo la antigüedad mayor de 5 (cinco) años, no exceda de 10 (diez) años. c) de 35 (treinta y cinco) días corridos cuando la antigüedad sea mayor de 10 (diez) años. Los Trabajadores que no cuenten con la antigüedad mínima se regirán por las disposiciones.


ANTE CUALQUIER DUDA O ACLARACION, SE PUEDEN COMUNICAR CON S.I.T.F.A.R.

LAS RELACIONES LABORALES COMO LOS CANGREJOS VAN PARA ATRÁS – VOLVEMOS A LOS 90.

La primera ronda de medidas de la reforma laboral tiene un fuerte aroma noventista. Vuelven las pasantías, se anuncia un jubileo impositivo y menos impuestos a empresas.

Luego del triunfo logrado en las elecciones legislativas del pasado 22 de octubre el gobierno  se dispone a avanzar en algunas medidas que considera cruciales. Entre ellas se encuentra la llamada “reforma laboral”, que junto con la tributaria serían las metas más ambiciosas que el gobierno se propone encarar.  

 que es encarar los cambios en las condiciones de trabajo enviando al congreso una ley de reforma cuando antes había manifestado que seria mediante convenios colectivos los posible cambios.

La estrategia definida tendrá entonces dos líneas de acción: la primera, ir negociando y avanzando en aspectos parciales que introduzcan modificaciones en la legislación. Eso lo empezamos a ver  ya que  el gobierno convocó a los gremios para avanzar con medidas para un “blanqueo laboral”, que consisten básicamente en una eliminación de aportes para los escalones más bajos de aportantes, y la reintroducción del régimen de pasantías, restringido en 2008 por la Ley 26.427, sancionada ante la amplia evidencia de prácticas abusivas que habilitaba este régimen, ampliamente utilizado hasta entonces incluso por el propio estado nacional como forma encubierta para contratar personal permanentemente precarizado Paralelamente, la cartera laboral apuntará a la negociación de modificaciones por la vía de los convenios, como ya empezaron a hacer en el sector petrolero en Neuquén (para trabajadores de las explotaciones no convencionales o “shale”) y Chubut (convencionales y no convencionales) y para el sector público nacional El régimen de pasantías, que ahora se presentan bajo el eufemismo de “prácticas formativas”, es para muchos trabajadores sinónimo de precarización. Desde 1992 se contemplan en el país las pasantías universitarias. Aunque formalmente se trataba de un régimen temporario para jóvenes que pudieran acceder a una primer experiencia laboral, a cambio de lo cual las empresas se beneficiaban con la exención de cargas sociales, fue en una abrumadora cantidad de casos convertido en una forma de empleo por un período prolongado, que permitía a las empresas reducir sensiblemente los salarios pagados y limitaba los derechos del personal.  

El segundo aspecto anticipado por el gobierno a los gremios, pasa por el impulso al blanqueo laboral mediante una reducción de las cargas patronales para los sueldos más bajos (con un tope que según se conoció podría llegar hasta 15 mil pesos). Se trata de otra medida con fuertes reminiscencias noventistas. Durante los años de Menem con Domingo Cavallo al frente del ministerio de Economía, se introdujo una fuerte rebaja de las contribuciones patronales a la seguridad social, que pasaron de 33 % del salario bruto a 17,7 % (en 2002 se elevó a 23,7 %). De más está decir que dicha medida no se tradujo en ninguna reducción del nivel de desempleo, que para finales de la década de los ’90 y comienzos del nuevo milenio estaban en los niveles históricos más elevados de los que haya registro en el país. Igual éxito tuvo el blanqueo para mipymens impulsado en 2014 mediante la Ley 26.940, que permite no pagar contribuciones patronales durante el primer año de contratación, y afrontar sólo un 25 % de las mismas durante el segundo año, en el caso de las empresas que tengan hasta 15 trabajadores, y pagar sólo un 50 % de las mismas durante los dos primeros años en el caso de las empresas que tengan entre 16 y 80 trabajadores. Esta ley fue prorrogada en agosto de 2017 por un año. También existen vigentes otras normativas (el decreto 814/01 y la reglamentación de AFIP RG 1069) que permiten deducir las contribuciones patronales de Ganancias o computarlas para el IVA. Todo esto no impidió que el empleo no registrado (“en negro”) siguiera afectando invariablemente a más de un tercio de la clase trabajadora.

¿Será el blanqueo el preámbulo para una nueva baja generalizada de las contribuciones patronales como la que se produjo en lo años de Menem? Sin duda es lo que esperan los grandes empresarios, que vienen reclamando no quedarse afuera de esta disminución de costos laborales. El siempre recalcitrante Cristiano Ratazzi, presidente de Fiat Argentina, afirmó que las empresas pagan un 56 % al Estado de lo que va al bolsillo del trabajador, mientras que en México sería de 15 %. Ignoramos cuáles son sus fuentes, pero el documento “Impuestos sobre los salarios en América Latina y el Caribe” publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) en 2016 desmiente que la brecha sea tan elevada. La llamada “cuña fiscal” que recae sobre el empleador, llega en la Argentina a 21,2 %, mientras que en México es de 17,9 %. El nivel de contribuciones que rige en el país es superado por el de Brasil (25,5 %) y Colombia (24,7 %). Por otra parte, la existencia de numerosos regímenes que reducen los aportes, que en algunos casos como los vigentes para Tierra del Fuego benefician no sólo a Pymes sino también a grandes empresas, reducen sensiblemente el peso que tienen las contribuciones patronales. En 2016 las mismas llegaron a un monto equivalente al 15 % de la masa salarial.

La primera ronda de medidas que el gobierno se prepara para implementar es un marcado revival de los años ’90. Aunque se prometen como iniciativas para crear empleo y mejorar la perspectiva de los trabajadores gracias a una “modernización” de las relaciones laborales (término que también estaba en danza en esos tiempos), se trata de una película que ya conocemos. Termina con un fuerte deterioro en las condiciones de trabajo -que ya de por sí se encuentran marcadas por una altísima proporción de trabajadores en la informalidad y múltiples dimensiones de precariedad en el empleo formal-, una regresión en la distribución del ingreso, y un desfinanciamiento previsional.  

SITFAR EN DERECHO

EL DIA 9 DE NOVIEMBRE SITFAR SE HIZO PRERSENTE UNA VEZ MAS EN LA FACULTAD DE DERECHO.  A LOS EFECTOS DE DAR UNA CHARLA , INTERCAMBIAR IDEAS Y PRODUCIR EL DEBATE CON ALUMNOS DEL ULTIMO AÑO DE LA CARRERA DE ABOGACIA.

ESTA ACTIVIDAD NO ES LA PRIMERA VEZ QUE SE REALIZA YA QUE LO QUE SE BUSCA ES TRANSMITIR A LOS FUTUROS ABOGADOS, QUE EXISTE OTRA CLASE DE DIRIGENTES SINDICALES. QUE CONVIVEN DIARIAMENTE CON SUS COMPAÑEROS, LOS DEVENIRES DE TODA RELACION LABORAL. TAMBIEN SE LES INFORMO SOBRE  LAS PAUPERRIMAS CONDICIONES LABORALES DE LA ARGENTINA. DONDE NO SIEMPRE SE CUMPLE CON LOS CONVENIOS COLECTIVOS Y LAS LEYES VIGENTES. SE PRODUCEN DEBATES INTERESANTES, DADO LA AVIDEZ DE LOS ALUMNOS PARTICIPANTES EN CONOCER, DE PROPIA BOCA DE LOS DIRIGENTES LAS REALIDADES QUE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NO REFLEJAN.  ESTAMOS CONVENCIDOS QUE LA MEJOR MANERA DE MODIFICAR LOS PRECONCEPTOS QUE EXISTEN SOBRE EL SINDICALISMO, ES ESTAR EN DIALOGO CONSTANTE CON LA SOCIEDAD, DEMOSTRANDO QUE EXISTE OTRA CLASE DIRIGENTE.

SEGUIREMOS EN ESTE CAMINO, YA QUE EN LA INTERACCION CON DISTINTOS SECTORES DE LA SOCIEDAD, SERVIRA PARA CONCRETAR UNA SOCIEDAD MEJOR. 

Concurrentes de SITFAR :

EDUARDO FERNANDEZ        Secretario General

LUIS GONZALEZ                    Secretario Gral Adjunto     

RODOLFO MARTINEZ           Secretario Gremial    

FRANCISCO RUFINO             Apoderado SITFAR